Continuamos el blog hablando de pintauñas. Y es que recientemente me ha dado por probar varias marcas, con distintos colores y precios, y he sacado varias conclusiones  sobre ellos.

El primero que compré fue un tono rosa intenso de Bourjois, de la laca So Laque. La cobertura no está mal y la aplicación es relativamente sencilla, sin demasiados grumos, pero con una pasada no basta. Tienes que esperar un buen rato (yo esperé 10 minutos porque mejor prevenir que curar) hasta que se me secó. Te dura más o menos unos cuatro días hasta que comienza a quitarse o pelarse. En total le daría un 6.5, porque tampoco es que sea muy barata. Estas lacas rozan los 10€, aunque depende de donde las compres.

Al poco tiempo me pasé por MAC y me compré otra laca rosa, para no variar. Me costó 12 euros y es la mejor laca que he probado en mi vida en cuanto a relación calidad -precio. La aplicación es tremendamente sencilla, sin rayas ni grumos, se seca muy rápido y dura bastante; hasta seis días tuve las uñas impecables. La cobertura es muy buena: con una sola capa  me había cubierto completamente la uña. La segunda capa ya solo añadió un poco de intensidad y no siempre me echo dos capas porque no tengo claro que merezca la pena. El problema con MAC es que hay poca variedad de tonos y la mayoría son bastante oscuros, con lo que si buscas colores claros igual tienes que recurrir a alguna otra marca. Le doy un 10.

El siguiente descubrimiento se lo debo a NARS. Compré un color precioso que tiene el colorete a juego: Orgasm. (Algún día hablaré de este colorete, del que solo puedo decir bondades). El color es un tono melocotón brillante, suave, elegante. Realmente bonito. La aplicación es sencillísima, con un buen pincel, y una cobertura bastante decente. Como es un tono claro, no cubre demasiado aunque hace falta una segunda pasada para que quede bien, por lo menos en este tono, porque también me compré un tono de edición limitada llamado purple rain, más oscuro, y con una pasada bastaba y sobraba para que quedase completamente cubierta. Yo los recomendaría. El problema es el precio... 22 euros me parece excesivo.

Después de haber tirado la casa por la ventana con los dos pintauñas anteriores, no estaba dispuesta a gastarme mucho más, así que me pasé por KIKO, una tienda de maquillaje relativamente nueva que en teoría procede de Milán. Los productos son bastante baratos y cuando pasé por el escaparate me encontré con un montón de colores de laca de uñas. Escogí uno blanco irisado y otro marrón rosáceo, también irisado. Los dos me costaron 4€, así que imaginad mi sorpresa. La verdad, esperaba algo mucho peor de lo que obtuve. La aplicación es un poco difícil: quedan líneas si no te andas con cuidado y definitivamente necesitas dos capas para que quede medianamente bien. Pero es que, sinceramente, ¿Qué le puedes pedir a un pintauñas que vale 2 euros? De momento yo llevo dos días con él y sigo teniendo las uñas perfectas. Para mí, si es que no las quema, que creo que no, merece la pena. Les doy un 6.